miércoles, 12 de agosto de 2009

2. BUSCANDO MIS RAÌCES


Esta historia comienza en el año 2000, cuando en una visita a una tía abuela (Flora Ciurliza Pico) quien residía en Machalilla, provincia de Manabí, Ecuador, me cuenta sobre la historia de su abuelo, Juan Ciurliza, quien había llegado desde Austria- Hungría y formó un hogar en tierras ecuatorianas.

En un inicio no le presté mucha atención a la historia; sin embargo, cuando ella me muestra una antigua tarjeta de visita en la cual había una fotografía tomada en Dubrovnik, y en la cual aparecía una familia que resultaban ser familiares de mi tatarabuelo, surgió la inquietud de conocer si la historia era verdad, y más que todo contactar a quienes serían la actual descendencia de aquella familia.

Mi primer paso fue averiguar a través de internet sobre el apellido. Como resultado logré contactar a Frank Kurcina, un investigador en Europa, quien me facilitó la información obtenida del libro “El Espíritu Croata” escrito por el Sr. José Spoja, peruano de ascendencia croata. En el citado libro está escrita la historia de los miembros de la familia Ciurlizza en Perú, especialmente los radicados en Lima.

Para el año 2001, logro contactar a una familia Curlica residente en Dubrovnik, a quienes envíe una carta escrita en croata, gracias a la ayuda de una internauta chilena casada con un ciudadano croata, a quienes sin conocer, me ayudaron a traducir mi carta del español a dicho idioma.

La dirección de la familia a quienes envíe la carta, la había conseguido a través de la guía telefónica de Croacia en internet. Honestamente, no pensé que lograría respuesta alguna, ya que habían pasado alrededor de 120 años desde que mi tatarabuelo se aventuró a América, y nadie tanto en Ecuador como en Croacia había intentado rastrear a sus parientes lejanos. Sin embargo, siempre hay un pionero....

Dicha familia era la del Capitán Milan Curlica, quien me respondió a través de su hija Jelena. Creo que el momento en que recibí su correo electrónico, ha sido uno de los momentos más alegres de mi vida. A partir de ese momento, varios acontecimientos más he vivido junto y gracias a ellos.

Volviendo a la familia Ciurlizza del Perú, para inicios del año 2002 logro contactar a través de internet a Jessica Ciurlizza, quien reside en Chiclayo, en la costa norte peruana. Cuando mi tía abuela conversaba sobre la historia del inmigrante austriaco, también me citaba que su antepasado había tenido familia en Perú, ya que Juan Ciurliza se dedicó al comercio marítimo entre distintos puertos ecuatorianos y peruanos. En esa época yo pensaba que la descendencia Ciurlizza del Perú, estaba relacionada solo a mi tatarabuelo, hecho que luego corroboré no había sido así.

En septiembre del 2002, me aventuro a viajar a Perú y tratar de conocer a los parientes. Mi primera parada era en Chiclayo para conocer a Jessica. Como anécdota puedo citar que los dos nos conocíamos vía internet, pero no físicamente. El día del viaje, la llamé y le cité que estaba partiendo, y ella me citó que me esperaría en la terminal de autobuses. Cuando el autobús arribó a Chiclayo, eran las 3 de la mañana, y habían pocas personas, entre ellas mi prima Jessica, a quien me acerqué y le pregunté si era la persona a quien estaba esperando. Desde ese día, una nueva amistad entró en mi vida.

A través de Jessica, conocí a otros parientes Ciurlizza en el norte peruano. Una de ellos fue la Abg. Sara Ciurlizza Romero, gracias a quién contacté a la familia Ciurlizza Celis en Lima. Yo había intentado contactar vía internet a Sandra Ciurlizza Celis un año antes, sin embargo el intento fue fallido. Teniendo solo el teléfono de dicha familia, me aventuré a la capital peruana. Como anécdota puedo citar que cuando llegué a Lima, yo llamé por teléfono a Carlo Ciurlizza Celis, a quien solo conocía por referencia. Cuando lo vi entrar a la terminal de autobuses, yo dije “Ese señor por el físico debe ser Ciurlizza” y así sucedió. Luego conocí a sus hermanas Carla, Maggi, Sandra y su señora madre.

Como anécdota, tanto Carlo como su padre Carlos Ciurlizza, habían viajado en distinta épocas a Ecuador en su juventud, buscando rastros de parientes ecuatorianos. En ese viaje descubrí que la historia que mi tía abuela me había contado era cierta. Ella decía que hace unos 50 o 60 años atrás, un hermano de mi tía abuela (Alvaro Ciurliza Pico), había conocido en Guayaquil a un jinete peruano que visitaba Ecuador. Esa persona era Carlos Ciurlizza.

En ese primer viaje tuve la oportunidad de conocer la Asociación Croata “Dubrovnik”, y el Consulado de Croacia en Lima. En ese momento descubrí que mi tatarabuelo Juan Ciurliza, no fue el único miembro de la familia Curlica que había partido desde Europa en el siglo XIX. Según los registros del Consulado de Croacia, también llegaron a Perú Antun (Antonio), Lovro (Lorenzo) y Bozo (Manuel) Curlica, parientes de mi tatarabuelo, cuyo nombre en croata era Ivo Curlica Ban, nacido en Mokosica, Dubrovnik en el año 1840.

Como síntesis puedo decir que aquel viaje fue inolvidable, porque los resultados logrados eran superiores a los esperados.

Para el año 2005, obtengo una beca de estudios en Bélgica. Es en ese momento que aprovecho la oportunidad de visitar Croacia y conocer Dubrovnik, la tierra de mi tatarabuelo. Además de cumplir una promesa que le había hecho al Capitán Milan Curlica en octubre 9 del 2002, fecha en que tuve la grata oportunidad de compartir un almuerzo en mi hogar en la ciudad de Guayaquil, cuando él aún navegaba los mares del mundo.

Para tal efecto, tome un vuelo Bruselas – Frankfurt – Zagreb a través de la aerolínea Croatia Airlines. El avión aterrizó a las 6 de la tarde en el aeropuerto de Pleso, a 15 minutos de la capital. La primera idea que vino a mi mente fue la guerra civil que Croacia vivió en 1991, por buscar la independencia de la antigua Yugoslavia. En el terminal de autobuses me esperaba Jelena Curlica, quien sabía de mi viaje programado. Como una anécdota, puede citar que hasta dos días antes de mi viaje, no la conocía físicamente ni ella a mi, por lo que me envió una fotografía para poder reconcerla, como así sucedió.

Esa noche y todo el siguiente día los pasé en Zagreb, conociendo sus alrededores e iglesias. Tuve la oportunidad de asistir a una misa celebrada en idioma croata. Una experiencia gratificante, ya que pude palpar la ferviente fe católica del pueblo croata. Por la noche viajé en autobús a Dubrovnik, en un recorrido de 11 horas aproximadamente.



Al día siguiente amanecí observando el mar Adriático, cuyas aguas mi antepasado navegó en algún momento de su vida. Alrededor de las 8 de la mañana el autobús llego a Dubrovnik, en donde me esperaba el Capitán Milan Curlica. En su departamento nos esperaba su esposa, Sonja Curlica, quién con su desayuno hizo que recordara mi casa, tan lejos de aquella ciudad en Europa.


Durante ese día conocí la ciudad antigua, la cual es una joya arquitectónica única, por eso a Dubrovnik se la conoce como la “Perla del Adriático”. Tuve la oportunidad de recorrer las antiguas calles donde transitó mi tatarabuelo hace más de 150 años atrás. Para mi interior yo sentía que había cerrado el círculo, el cual inició mi antepasado al venir a América, y yo ir a su tierra, a Croacia.

Durante esos días también conocí Mokosica, ubicada a 15 minutos en carro desde Dubrovnik. Mokosica es la localidad de donde salieron varios raguseos hacia América y el mundo, uno de ellos Ivo Curlica, además Tomo Knezevic y los hermanos Uskokovic Silje. Visité el cementerio del antiguo Mokosica, en donde encontré los apellidos citados escritos en las tumbas.

En pocas palabras, puedo decir que mi viaje a Dubrovnik y Croacia fue la mejor experiencia de vida en mi adultez, ya que me demostró que cuando el ser humano tiene sueños y pelea por ellos, estos terminan lográndose.

4 comentarios:

carlos enrique dijo...

Al leer tu experiencia a surgido en mi una envidia sana de tus ganas de investigar sobre tu familia.Mi nombre es Carlos Ciurlizza escobar.Seria muy interesante contactar con uds. Mi correo cali_117@hotmail.com Lo felicito y arengo para que continue con su investigacion

Guillermo dijo...

Muy bueno relato escribiste aquí, mi nombre es Guillermo Ciurlizza Valencia del Callao - Peru. Un saludo a la distancia. Mi bisabuelo fue Nicolas Ciurlizza Ortiz. mi correo es gciurlizzav@hotmail.com, copie un relato en mi blog koliac.blogspot.com sobre los ciurlizza, nada como tu experiencia claro pero seria bueno compartir información. Saludos

Alejandro dijo...

Hola Yamil, te felicito tu relato es muy interesante, vivo en Guayaquil y mi nombre es ALEJANDRO BRBORICH VÉLIZ, he escuchado muchas historias a cerca de la procedencia de mi apellido pero con tu relato me acerco más a la realidad, me gustaría escribirte mas seguido mi correo es abrborich@hotmail.es y estoy interesado en tu historia, podríamos compartir información.

Bruno Trámpuz dijo...

Estimado Yamil, en primer lugar permiteme felicitarte por lo que estas logrando hacer, es fascinante empaparse de información de un ascendiente familiar, y así despejar dudas e incógnitas que siempre han socavado, pues bien, te comento que YO estoy en la misma linea, mi abuelo fué un emigrante de la antigua Republica de Yugoslavia, ahora didivido en estados como, servia, montenegro, eslovenia, croacia etc. Llevo al rededor de un año realizando una investigacion a fondo sobre el paso de mi abuelo y sus raices(y las mias), he leido tu blog y lo he notado muy interesante, me ha dado un par de ideas y tambien tengo un par de dudas asi q me gustaria ponerme en contacto contigo para cruzar informacion, mi mail bbogomiltrampuz@gmail.com o brunotrampuz@hotmail.com , espero pronta contestación, saludos cordiales.